Adolescencia

ADOLESCENCIA

La adolescencia es comúnmente considerada como un periodo difícil dentro del desarrollo humano. Esto es debido la gran cantidad de cambios biológicos y sociales que determinan una reconstrucción de la identidad social e individual (Ortega, 2005). 

Definición

Muchos la definen como la “transición evolutiva”, ya que supone, un periodo de cambio, crecimiento y transformación desde la inmadurez infantil a la madurez física, psicológica y sexual de la edad adulta que además está marcada por la inestabilidad y la provisionalidad (Siberio y Hernández, 2007; Zacarés, 2009).

Cambios e influencia

Cambios biológicos experimentados


Entre los cambios más relevantes para los adolescentes se encuentran todos los relacionados con el desarrollo del cuerpo. Estos cambios son de los más difíciles de asimilar ya que son muy rápidos y variados, por lo que pueden generar preocupación e incomodidad por parte de los jóvenes. Los distintos cambios corporales que sufren se presentan a diferentes ritmos de tiempo entre los individuos, de manera que los menos desarrollados pueden llegar a sentirse en desventaja y los más desarrollados avergonzados por todos los cambios sufridos. 

La apariencia física comienza a tomar gran importancia en los adolescentes. Surge una necesidad de adaptación socioemocional en la que la imagen corporal es uno de los factores más influyentes. Por ser un elemento que puede modificar la apariencia física, el peso comienza a cobrar gran importancia. 

Los jóvenes comienzan a ganar peso debido a todos los cambios biológicos de los que son sujetos por la etapa en la que se encuentran. 1. El cuerpo comienza a ganar masa muscular debido al crecimiento; 2. empieza a acumularse grasa en zonas específicas del cuerpo denotando una nueva distribución de la masa; y por último, 3. las diferentes variaciones metabólicas, generadas por las hormonas, originan diferencias en el peso de los jóvenes.

Modos de influencia social sobre los adolescentes


Los adolescentes son influenciados en gran medida por los ideales y creencias de la sociedad en la que están inmersos. En la sociedad occidental, con el paso de los años, se ha construido la imagen de la delgadez del cuerpo como una característica positiva y muy atractiva (Grogan, 1999); por otro lado, se ha asociado al sobrepeso con la negligencia y la holgazanería (Greenberg, Eastin, Hofschire, Lachlan, & Brownell, 2003). Prueba de ello es que de 1959 a 1978 las modelos de las revistas Playboy y las señoritas América fueron presentándose progresivamente más delgadas a lo largo de los años (Garner, Garfinkel, Schwartz, y Thompson, 1980). De igual forma, de 1978 a 1988 la mayoría de las modelos presentadas tenían un peso del 15% menos del que debían tener tomando en cuenta su edad y talla (Wiseman, Gray, Mosimann, y Ahrens, 1992). 

La sola exposición de mujeres comunes a imágenes de mujeres delgadas ha demostrado en diversos estudios un incremento de la ansiedad y depresión (Godart, Flament,Perdereau, y Jeammet, 2001; Kaye, Bulik, Thornton, Barbarich, y Masters, 2004; Willcox y Sattler, 1996). De igual forma se ha mostrado en distintas investigaciones que al presentar imágenes de mujeres delgadas a mujeres promedio genera ansiedad hacia la imagen de sus propios cuerpos y emociones no placenteras (Hausenblas, Janelle, Gardner, y Focht, 2004; Monro y Huon, 2005; Halliwell y Dittmar, 2004).